enero 23, 2017

La provincia de Limón es una de la zonas del país que tiene una alta incidencia de cáncer de cérvix, de ahí que es importante realizarse periódicamente el exámen de Papanicolau. Esta prueba consiste en recoger una muestra de células del cérvix o cuello del útero y del canal cervical para enviarlas al laboratorio y someterlas a estudio.

Por medio de esta prueba, se pueden detectar cambios en el cuello del útero, entre ellos si tiene una infección o células anormales que pueden evolucionar a cáncer cervicouterino. La mayoría de estos casos no se convertirá en cáncer uterino, pero una pequeña fracción de casos sí, de ahí que es tan importante detectarlo a tiempo.

Esto debido a que el cáncer de cérvix es muy invasivo y cuando se desarrolla,  se extiende a otras partes del cuerpo. Con la detección temprana, el tratamiento del cáncer es más sencillo y las probabilidades de que sea curable son mucho mayores.

¿Cuál es la principal causa del cáncer de cérvix?

La causa principal del cáncer de cuello uterino es la  infección con el virus de Papiloma Humano (HPV). La mayoría de casos ocurren en  mujeres que se han sido infectadas previamente con el HPV.

El tiempo transcurrido entre la infección por virus del papiloma humano y la aparición de cáncer de cérvix es  de aproximadamente unos 10 a 15 años. Se cree que un 80% a 90% de las infecciones se resuelven espontáneamente y de un 10% a 20% persisten y evolucionan a cáncer.

El virus del Papiloma Humano se detecta mediante una prueba denominada citología de base líquida, la cual, permite con mayor precisión, detectar la presencia de este virus en el organismo.

En el Centro Médico Santa Teresa ofrecemos el servicio de examen de papanicolau de monocapa con la citología de base líquida, la cual tiene una mayor sensibilidad que un papanicolau convencional.

octubre 24, 2016

El control ginecológico es fundamental para la prevención de distintas patologías, en especial aquellas relacionadas con el cuello de útero. Es recomendable realizarlo una vez al año, e involucra el Papanicolau, la Colposcopia, y el Examen Mamario.

La consulta anual representa, en la mayoría de los casos, un examen en estado de salud aparente dado que la mayoría de las personas no necesariamente están enfermas. Además, es significativo transmitir que muchas situaciones de enfermedad se traducen a través de los estudios de rutina, significando que no debe esperarse a presentar un síntoma sino solamente proponerse cumplir con la revisión ginecológica anual.

¿A qué edad debe hacerse la primera consulta?

Si analizamos la importancia que tienen cada uno de los ciclos vitales podríamos responder que con la primera menstruación, se debe hacer la primera consulta.

Toda adolescente tiene el derecho a informarse y realizar la consulta sin postergar posibilidades diagnósticas, esto no significa que a partir de la menarca concurra, pero sí que esté debidamente asesorada y contenida.

Se recomienda realizarse una mamografía y una ecografía mamaria entre los 35 y los 40 años, y luego de esa edad incluirlas rutinariamente en los controles. Es necesario destacar la importancia de solicitar ambos análisis, debido a que hay imágenes que la ecografía percibe y la mamografía no, y viceversa.

Hay que tener en cuenta que estas recomendaciones son para pacientes sin ningún tipo de antecedentes. Para aquellas que tienen familiares directos con diagnósticos de cáncer de mama en edades jóvenes (40 – 50 años, incluso un poco menos) se les aconseja correrse de la rutina y realizarse estudios con mayor anterioridad. Actualmente el componente genético – hereditario está cobrando muchísima importancia y no deben minimizarse.

¿En qué consiste el control ginecológico periódico?

Básicamente comienza con una entrevista donde se recoge información con datos como los recientemente mencionados y otros de interés para el screening o “chequeo”.

De inmediato se efectúa el examen ginecológico y mamario procurando reconocer las características del aparato genital externo e interno y el examen de las mamas.

Se complementa con la práctica de la Citología oncológica más conocida como Papanicolaou, aunque debe señalarse que ésta es la técnica para la interpretación de las células recogidas del cuello de útero

septiembre 29, 2016

“Usted conoce más sus senos que su médico” 

Nadie piensa que le va a pasar. Nadie quiere que ocurra. Sin embargo, es una enfermedad que puede llegar a ser mortal, pero que tiene altas probabilidades de recuperación si es descubierta a tiempo.

A grandes rasgos, el cáncer mamario se puede dividir en dos categorías, de acuerdo a su etapa y potencial de diseminación. El primero se origina en los conductos de la mama sin traspasar la membrana basal y, por lo tanto, sin posibilidad de comprometer el tejido fibroadiposo ni los linfonodos (ganglios) axilares. En este caso, el tumor no se extiende a órganos distantes como hueso, pulmón, hígado o cerebro; es decir, no da metástasis. Pero no por eso es inofensivo. Un cáncer puede transformarse en uno invasor, penetrando los vasos sanguíneos y linfáticos hasta volverse metásico y letal.

La mamografía detecta todas las alteraciones que se pueden ver en el cáncer de mama. Está demostrado que en los países en que hay un programa de mamografía para todas las mujeres en forma periódica, se disminuye la mortalidad en hasta un 40 por ciento. Además, es un examen barato, rápido y seguro, que no requiere de ninguna preparación especial de parte de la paciente. Solo se recomienda que la mujer venga en el periodo post menstrual, para que la compresión sea menos dolorosa.

¿A qué edad debe una mujer realizarse este estudio por primera vez?

Lo ideal es a partir de los 40 años, a menos que la paciente tenga factores de riesgo que la hagan más propensa a esta patología. En ese caso, se sugiere hacer el primer examen a los 30 años, para controlar la posible aparición del cáncer. “Si una mujer tiene familiares de primer grado, como la madre, una hermana o una hija, con cáncer mamario antes de los 50 años -y especialmente antes de los 40-, tiene un alto riesgo de desarrollar la enfermedad y por ello debería controlarse con mamografía desde muy temprano”.