octubre 11, 2016

Cuando se somete a una cirugía del cáncer de mama es importante que haga ejercicios después de la operación recomendado por una Fisioterapeuta, así nuevamente recuperar el movimiento del brazo y del hombro. Los ejercicios ayudan a reducir los efectos secundarios de su cirugía, ayudando a que pueda regresar a sus actividades cotidianas.

Algunas cosas que debe tener en cuenta después de la cirugía del seno:

  • Usted va a sentir cierta opresión en su pecho y en la axila después de la cirugía. Esto es normal y la opresión disminuirá a medida que haga sus ejercicios.
  • Muchas mujeres sienten una sensación de calor, cosquilleo, adormecimiento o dolor en la parte trasera del brazo o en la pared del tórax. Esto es debido a que la cirugía puede irritar algunos de sus nervios. Estas sensaciones pueden aumentar algunas semanas tras la cirugía. Puede ser de utilidad hacer ejercicio después de una ducha caliente, cuando los músculos aún están calientes y relajados.
  • Use ropa holgada y cómoda cuando haga los ejercicios.
  • Asegúrese de respirar profundamente, inhalando y exhalando a medida que realiza los ejercicios fisioterapeuta.
  • Los ejercicios fisioterapeutas están diseñados para que los empiece acostada, luego sentada y los termine de pie.

Ejercicio Fisioterapeuta de estiramiento del hombro

Este ejercicio le ayuda a aumentar la movilidad de su hombro.

  • Póngase de pie frente a la pared, con los pies aproximadamente de 8 a 10 pulgadas de la pared.
  • Coloque sus manos en la pared y utilice sus dedos para “subir la pared”, tratando de subir lo más que pueda hasta sentir un estiramiento.
  • Vuelva a la posición inicial y repita de cinco a siete veces.
  • La ilustración muestra ambos brazos levantados al mismo tiempo, pero puede que le resulte más fácil levantar un brazo a la vez.
  • A medida que levanta sus brazos, asegúrese de dejar caer los hombros y manténgalos distantes de sus orejas.

boletin

 

septiembre 29, 2016

“Usted conoce más sus senos que su médico” 

Nadie piensa que le va a pasar. Nadie quiere que ocurra. Sin embargo, es una enfermedad que puede llegar a ser mortal, pero que tiene altas probabilidades de recuperación si es descubierta a tiempo.

A grandes rasgos, el cáncer mamario se puede dividir en dos categorías, de acuerdo a su etapa y potencial de diseminación. El primero se origina en los conductos de la mama sin traspasar la membrana basal y, por lo tanto, sin posibilidad de comprometer el tejido fibroadiposo ni los linfonodos (ganglios) axilares. En este caso, el tumor no se extiende a órganos distantes como hueso, pulmón, hígado o cerebro; es decir, no da metástasis. Pero no por eso es inofensivo. Un cáncer puede transformarse en uno invasor, penetrando los vasos sanguíneos y linfáticos hasta volverse metásico y letal.

La mamografía detecta todas las alteraciones que se pueden ver en el cáncer de mama. Está demostrado que en los países en que hay un programa de mamografía para todas las mujeres en forma periódica, se disminuye la mortalidad en hasta un 40 por ciento. Además, es un examen barato, rápido y seguro, que no requiere de ninguna preparación especial de parte de la paciente. Solo se recomienda que la mujer venga en el periodo post menstrual, para que la compresión sea menos dolorosa.

¿A qué edad debe una mujer realizarse este estudio por primera vez?

Lo ideal es a partir de los 40 años, a menos que la paciente tenga factores de riesgo que la hagan más propensa a esta patología. En ese caso, se sugiere hacer el primer examen a los 30 años, para controlar la posible aparición del cáncer. “Si una mujer tiene familiares de primer grado, como la madre, una hermana o una hija, con cáncer mamario antes de los 50 años -y especialmente antes de los 40-, tiene un alto riesgo de desarrollar la enfermedad y por ello debería controlarse con mamografía desde muy temprano”.