abril 29, 2017

En la actualidad,  más del 20% de las personas que superan los 60 años de edad sufren de algún trastorno mental, dónde los trastornos neuropsiquiátricos, como la  demencia y la depresión,  representan el 6,6% de la discapacidad total de este grupo, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Factores de riesgo

A lo largo de la vida, las personas están expuestas a múltiples factores sociales, psíquicos y biológicos que determinan su salud mental. En el caso de los adultos mayores, en esta etapa afrontan situaciones como el dolor por la muerte de un ser querido, un descenso del nivel socioeconómico como consecuencia de pensionarse o por su discapacidad, entre otras. Estas situaciones, también, pueden ocasionarles aislamiento, pérdida de la independencia, soledad y angustia.

La Demencia 

La O.M.S. define la demencia cómo un síndrome que se caracteriza por la mengua de la memoria y la capacidad de pensar, trastornos del comportamiento e incapacidad para realizar las actividades de la vida cotidiana.  Esta afecta principalmente a los ancianos, pero no es una parte normal de la vejez.

Se estima que en el mundo unos 47,5 millones de personas padecen demencia. Esta enfermedad está relacionada con problemas sociales y económicos con los que el adulto mayor y/o su familia deben lidiar.

Un diagnóstico temprano de la demencia puede retrasar la enfermedad y sus efectos, de ahí que es sumamente importante que los familiares o personas cercanas al paciente sepan identificar estos signos.

Según la OMS, los signos y síntomas de la demencia tienen tres etapas:

Etapa Temprana: a menudo pasa desapercibida debido a que es lenta y gradual. Los síntomas más comunes incluyen:

  • Tendencia al olvido
  • Pérdida de la noción del tiempo
  • Desubicación espacial, incluso en lugares conocidos

Etapa Intermedia: a medida que la demencia evoluciona hacia la etapa intermedia, los signos y síntomas se vuelven más evidentes y más limitadores. En esta etapa las personas afectadas:

  • Empiezan a olvidar acontecimientos recientes, así como los nombres de las personas
  • Se encuentran desubicadas en su propio hogar
  • Tienen cada vez más dificultades para comunicarse
  • Empiezan a necesitar ayuda con el aseo y el cuidado personal
  • Sufren cambios de comportamiento, por ejemplo, dan vueltas por la casa o repiten las mismas preguntas

Etapa tardía: en la última etapa de la enfermedad, la dependencia y la inactividad son casi totales. Las alteraciones de la memoria son graves y los síntomas y signos físicos se hacen más evidentes. Los síntomas incluyen:

  • Una creciente desubicación en el tiempo y en el espacio
  • Dificultades para reconocer a familiares y amigos
  • Una necesidad cada vez mayor de ayuda para el cuidado personal
  • Dificultades para caminar
  • Alteraciones del comportamiento que pueden exacerbarse y desembocar en agresiones

No existe ningún tratamiento para curar la demencia o revertir su evolución progresiva; sin embargo existen, numerosas intervenciones que se pueden ofrecer apoyo tanto a las personas con demencia como a sus cuidadores y familias.

La salud metal y el bienestar emocional tienen la misma importancia en esta edad y en cualquier otra etapa de la vida; de ahí que sea prioritario identificar a tiempo cualquier signo de demencia en el adulto mayor, de manera que se le pueda brindar el tratamiento oportuno y se retrase el proceso para que logre tener una mejor calidad de vida.

noviembre 28, 2016

El Deterioro Cognitivo

Se describe como un conjunto de síntomas en lugar de una condición médica o una enfermedad específica. Una persona con Deterioro Cognitivo tiene problemas sutiles con uno o más de los siguientes síntomas:

  • La memoria de trabajo (del día a día)
  • la planificación
  • el lenguaje
  • la atención
  • las habilidades visuoespaciales (“visuo” refiriéndose a la vista y “espacial”, refiriéndose al espacio o ubicación), que da a una persona la capacidad de interpretar los objetos y formas.

En el Deterioro Cognitivo, estos síntomas son apreciados tanto por la persona que lo sufre como por quienes la conocen. Cualquier disminución de la función cognitiva será mayor que la disminución gradual que muchas personas experimentan como parte del envejecimiento normal y saludable. Puede haber problemas menores con las tareas más complicadas, pero generalmente no se observan dificultades en la vida cotidiana.

¿Una persona con Deterioro Cognitivo desarrollará demencia?

Aunque el Deterioro Cognitivo Leve aumenta significativamente el riesgo de una persona de desarrollar demencia, no todas las personas empeoran y desarrollan la enfermedad. Algunos enfermos permanecen estables en el tiempo, y unos pocos mejoran y no desarrollan ningún problema asociado.

La Demencia

Es una pérdida de la función cerebral que ocurre a causa de ciertas enfermedades. Afecta la memoria, el pensamiento, el lenguaje, el juicio y el comportamiento.

Algunas causas de demencia se pueden detener o revertir si se detectan a tiempo, por ejemplo:

  • Lesión cerebral
  • Tumores del cerebro
  • Consumo excesivo y crónico de alcohol
  • Cambio de los niveles de azúcar, calcio y sodio en la sangre (demencia de origen metabólico)
  • Niveles bajos de vitamina B12
  • Hidrocefalia normotensiva
  • Uso de ciertos medicamentos, incluso cimetidina y algunos hipocolesterolemiantes (para bajar el nivel de colesterol)

Tratamiento.

El tratamiento depende de la afección que está causando la demencia. Algunas personas pueden requerir hospitalización por un corto tiempo.

En ocasiones los medicamentos para tratar la demencia pueden empeorar la confusión del paciente. La suspensión o el cambio de medicamentos es parte del tratamiento.

Ciertos tipos de ejercicios mentales pueden ayudar con la demencia.

El tratamiento de afecciones que pueden llevar a la confusión a menudo puede mejorar enormemente el funcionamiento mental. Tales afecciones incluyen:

  • Anemia
  • Insuficiencia cardíaca congestiva
  • Disminución de oxígeno en la sangre (hipoxia)
  • Depresión
  • Insuficiencia cardíaca
  • Infecciones