mayo 9, 2017

¿Qué son?

Las Parasitosis Intestinales son infecciones producidas por parásitos que se alojan principalmente en el tubo digestivo (intestino delgado y colon)
Afectan principalmente a los niños aunque también pueden verse afectados los adultos. Existe una franca asociación entre los parásitos intestinales y las condiciones sanitarias y de higiene deficientes.

¿Cómo se transmiten?
Según cuáles sean los parásitos, existen diferentes mecanismos de transmisión:
– Consumo de agua y alimentos contaminados con heces que contienen parásitos o sus huevos
– Consumo de carnes crudas o mal cocidas
– Ciclo ano/mano/boca
– Inhalación
– Penetración a través de la piel

¿Cuales son sus síntomas?
Los síntomas son muy variados e inespecíficos. Muchas veces pueden estar ausentes (infecciones asintomáticas)
Algunos de los síntomas que se pueden presentar son:
– Diarrea
– Vómitos
– Perdida de peso
– Pérdida del apetito
– Sangrado intestinal
– Anemia
– Picazón anal
– Desnutrición
– Trastornos del crecimiento e niños
– Insomnio

Los parásitos intestinales también causan problemas de salud en las mujeres embarazadas y sus bebés. Pueden ocasionar anemia grave y obstaculizar la absorción de nutrientes, lo que dificulta el crecimiento del peso y causa bajo peso al nacer.

¿Cómo se diagnostican?
La mayoría de las parasitosis intestinales se pueden diagnosticar a través de un estudio coproparasitológico (examen de heces en búsqueda de parásitos o sus huevos). Existen en situaciones especiales otros métodos de diagnóstico.

¿Como se pueden prevenir?
– Lavarse, y lavar a los niños, las manos con agua y jabón antes de preparar los alimentos o comer y después de ir al baño o regresar de la calle.
– Consumir sólo agua segura. Si no se cuenta con agua potable o de red, colocar 2 gotas de cloro por cada litro de agua o hervirla durante 3 minutos, tanto sea agua para beber, lavarse las manos o los dientes, cocinar o lavar las verduras y frutas.
– Cocinar bien las carnes que vayan a consumirse
– Lavar muy bien las frutas, los vegetales y verduras que se coman crudas.
– Utilizar baños que garanticen una correcta eliminación de las excretas.
– Evitar consumir alimentos de venta callejera o en lugares con deficientes condiciones higiénicas.

¿Cómo se tratan?
Ante la sospecha de parásitos consulte en el centro de salud donde determinarán el tratamiento más apropiado. Aunque no es grave, lo mejor es tratarlos cuanto antes para evitar sus consecuencias.
Esta infección no impide que los niños vayan al colegio o hagan sus actividades habituales, siempre que siga las medidas higiénicas recomendadas.

noviembre 28, 2016

El Deterioro Cognitivo

Se describe como un conjunto de síntomas en lugar de una condición médica o una enfermedad específica. Una persona con Deterioro Cognitivo tiene problemas sutiles con uno o más de los siguientes síntomas:

  • La memoria de trabajo (del día a día)
  • la planificación
  • el lenguaje
  • la atención
  • las habilidades visuoespaciales (“visuo” refiriéndose a la vista y “espacial”, refiriéndose al espacio o ubicación), que da a una persona la capacidad de interpretar los objetos y formas.

En el Deterioro Cognitivo, estos síntomas son apreciados tanto por la persona que lo sufre como por quienes la conocen. Cualquier disminución de la función cognitiva será mayor que la disminución gradual que muchas personas experimentan como parte del envejecimiento normal y saludable. Puede haber problemas menores con las tareas más complicadas, pero generalmente no se observan dificultades en la vida cotidiana.

¿Una persona con Deterioro Cognitivo desarrollará demencia?

Aunque el Deterioro Cognitivo Leve aumenta significativamente el riesgo de una persona de desarrollar demencia, no todas las personas empeoran y desarrollan la enfermedad. Algunos enfermos permanecen estables en el tiempo, y unos pocos mejoran y no desarrollan ningún problema asociado.

La Demencia

Es una pérdida de la función cerebral que ocurre a causa de ciertas enfermedades. Afecta la memoria, el pensamiento, el lenguaje, el juicio y el comportamiento.

Algunas causas de demencia se pueden detener o revertir si se detectan a tiempo, por ejemplo:

  • Lesión cerebral
  • Tumores del cerebro
  • Consumo excesivo y crónico de alcohol
  • Cambio de los niveles de azúcar, calcio y sodio en la sangre (demencia de origen metabólico)
  • Niveles bajos de vitamina B12
  • Hidrocefalia normotensiva
  • Uso de ciertos medicamentos, incluso cimetidina y algunos hipocolesterolemiantes (para bajar el nivel de colesterol)

Tratamiento.

El tratamiento depende de la afección que está causando la demencia. Algunas personas pueden requerir hospitalización por un corto tiempo.

En ocasiones los medicamentos para tratar la demencia pueden empeorar la confusión del paciente. La suspensión o el cambio de medicamentos es parte del tratamiento.

Ciertos tipos de ejercicios mentales pueden ayudar con la demencia.

El tratamiento de afecciones que pueden llevar a la confusión a menudo puede mejorar enormemente el funcionamiento mental. Tales afecciones incluyen:

  • Anemia
  • Insuficiencia cardíaca congestiva
  • Disminución de oxígeno en la sangre (hipoxia)
  • Depresión
  • Insuficiencia cardíaca
  • Infecciones