febrero 27, 2017

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó que  2015 murieron 1,3 millones de adolescentes, en su mayoría por causas prevenibles o tratables. La mayoría falleció en accidentes de tránsito, pero el restante se reparten entre el VIH, el suicidio, las infecciones de las vías respiratorias inferiores y la violencia interpersonal.

Muchas de las patologías que presentan los adolescentes están relacionadas a trastornos de la conducta, relacionados a la violencia, la pobreza, la humillación y el sentimiento de desvalorización, ya que estos pueden aumentar el riesgo de padecer problemas de salud mental.

Una de las principales enfermedades mentales de los adolescentes es la depresión, de hecho uno de cada cinco adolescentes se deprime en algún momento. Una de las características de un adolescente deprimido, es que se enoja por razones asociadas a su autoestima, relación con los amigos (pares) y planeamiento de su futuro, dependiendo de la edad en que se encuentre.

De ahí que es tan importante contar con el apoyo de la familia para poder superar estos episodios; por eso los Padres de Familia y también los maestros deben estar atentos a las señales de alerta que brindan sus hijos y alumnos para poder darles un apoyo oportuno; por eso tengan en cuenta los siguientes síntomas de la depresión:

  • Irritabilidad frecuente con brotes repentinos de ira.
  • Mayor sensibilidad a la crítica.
  • Quejas de dolores de cabeza, de estómago u otros problemas corporales. Es posible que su hijo vaya mucho a la enfermería de la escuela.
  • Retraimiento de personas como los padres o algunos amigos.
  • No disfrutar de las actividades que por lo general le gustan.
  • Sentirse cansado durante gran parte del día.
  • Sentimientos de tristeza o melancolía, la mayor parte del tiempo.

Si usted detecta alguna de estas señales en su hijo adolescente es mejor que acuda al especialista en psicología o psiquiatría. La ayuda profesional le puede brindar a usted, como padre de familia, orientación sobre cómo ayudar a su hijo adolescente y a este se le brinde un seguimiento adecuado para salir de esta situación.